Museos que invierten en tecnología para actualizar sus exposiciones

Los Museos eligen la Realidad Aumentada para presentar sus exposiciones

El Museo Canario, en la isla de Gran Canaria en España, ha estado trabajando durante meses en su nueva exposición llamada ‘Ventanas al pasado’. En ella, los visitantes, tendrán la oportunidad de verse inmersos en diferentes escenas reales de la vida del pasado a través de una app de realidad aumentada.

Esta innovación supone un paso fuerte en la estrategia de innovación tecnológica en la que se encuentra el Museo.

El potencial didáctico de ‘Ventanas al pasado’ es incalculable y cabe destacar que esta manera de presentar el recorrido de una muestra, con la tecnología de realidad aumentada, convierte a los teléfonos móviles y tablets, de los asistentes, en una ventana al pasado.

Los asistentes, con sus dispositivos móviles, podrán ver cómo modelaban la cerámica las mujeres aborígenes, quién cocinaba o tejía, e incluso cómo pudo haber sido una lucha de los naturales contra los castellanos.

Las nuevas tecnologías permiten desarrollar propuestas novedosas que mejoran la experiencia de la visita a los museos.

Promueven el aprendizaje, el disfrute del patrimonio y además logran que los visitantes interactúen con la exposición.

La realidad aumentada ofrece un gran atractivo, en especial para el público más joven.

Apostar por estas experiencias en la visita es una manera de captar la atención de este perfil de público, imprescindible para el futuro de los centros museísticos.

El museo de Historia Natural de París, alberga la exposición “Revivre” en una sala de la muestra “Gran Galería de la Evolución” . Revivre es una experiencia inmersiva en donde uno puede encontrarse con animales extinguidos hace más de 10.000 años gracias a la Realidad Aumentada.

De manera digital se recrearon desde el  tigre de dientes de sable de América, hasta el elefante-ave de Madagascar desaparecido durante el último milenio y otras once especies extintas que resurgirán del pasado a medida que se visita.

El personal del museo proporciona un casco de realidad virtual al entrar en la sala. Una vez puesto, un camino de luces indica el recorrido. Siete dodos se acercan de repente al visitante y lo observan, el efecto es sorprendente y las criaturas parecen estar al alcance de la mano. Mientras se avanza una voz nos cuenta cómo estas aves de Mauricio desaparecieron en el siglo XVII mientras otra secuencia muestra la llegada de un puñado de cuagas o quaggas, équidos del sur de África, mezcla de cebra y caballo, que deambulan entre los animales inmóviles en sus jaulas de cristal de la sala real.

La interacción, inmersión e interactividad con las historias de estos animales ya extinguidos suponen una concientización aún mayor sobre las especies amenazadas de hoy en día.